No hay una hipótesis totalmente admisible para el origen del nombre del pueblo. A continuación se exponen tres posibles procedencias.
Portugal
Valença y Tuy
Tomás Tamayo (1) cita a un experto en heráldica, Blas de Salazar, que afirma que Martín Sánchez, padre del primer Señor de Valenzuela ganó la villa de Valenza a los portugueses y como galardón se hizo llamar Martín Sánchez de Valenzuela, aunque no le da credibilidad porque sostiene que el progenitor de Lope Sánchez, primer Señor de Valenzuela, fue el Infante Don Sancho de León. Lope Sánchez denominaría el lugar con el término Valenzuela en homenaje a su padre.
Otros, como Blas de
Salazar, llevan como explicación, diciendo que Martín Sánchez,
Conde de Trastamara, de quien él dice que sucede la casa de
Valenzuela fue Adelantado mayor de León, y como tal hizo entrada en
Portugal, y ganó las Villas de Valenza, Fulguro, Melgazo y Fraizo, y
dio una gran rota a los Portugueses, y al Rey Don Alfonso 2º de
aquel Reyno, que era su hermano y que como llevase en la empresa el
estandarte de León lo tomó por armas y diferenciándolo del Real,
lo tiñó de negro, y ensangrentado: las uñas por el sangriento
destrozo que hizo en aquella batalla contra los portugueses sus
naturales y que desde entonces se llamó Martín Sánchez de
Valenzuela; y que su hijo Don Lope Sánchez en la toma de Valenzuela
le puso el nombre por la memoria de su padre; y así la conservaron
para su señorío sus descendientes.
Yo no he topado este fundamento; pero
es cierto que personas que profesan la Historia de la Genealogías,
tienen papeles muy extraordinarios en que fundan lo que dicen.
[…]
Dice Prudencio [autor
de la historia de la Iglesia de Tuy] que este Obispo era Castro, y no
de las armas de trece roeles, que es la casa del conde de Prario en
Portugal; ni de los seis roeles como los de Lemos y Monsanto, sino de
otras que debían de ser las que usan estos Señores de Valenzuela; y
dice que hay de ello en Melgazo, lugar de los de la batalla de
Valenza, con que se da un color a lo de Blas de Salazar.
A este supuesto se le puede objetar que Valença (que significa valor) recibíó esta denominación en 1262, mucho después de la conquista de Valenzuela (en 1235) y que Martín Sánchez no tuvo descendencia, como señala Tomás Tamayo en su obra:
Doña Ello o Eulalia de
Castro que casó con Martín Sánchez, Conde de Trastamara, hijo del
Rey Don Sancho 1º de Portugal. Este conde de Trastamara era hermano
de la Reyna de León, primera mujer del Rey Don Alfonso 8º en la
cual después de haber tenido tres hijos, fue repudiada de su marido
porque no se había dispensado el parentesco, como dice Faria en el
Epítome de Portugal folio 374, y allí pone los demás hijos del Rey
Sancho de Portugal; y a este dicho conde de Trastamara hijo natural
del Rey Don Sancho, y que no le llamaban don porque los ilegítimos
de aquel Reyno no lo usaron hasta el Maestre de Abis.
No quedando sucesión
de este matrimonio, según dicen algunos y afirma Faria y Argote de
Molina,
Jaca
En la obra Origen de la Casa Valenzuela (2) se cita a Andrés de Morales, que basándose en la heráldica, afirma que el primer Señor de Valenzuela era un caballero procedente de "un lugar llamado Valenzuela de la Diócesis de Jaca". El autor del manuscrito lo descarta basándose en que en la comarca de Jaca no había ningún lugar con ese nombre.
Origen de la Casa Valenzuela. Página 5
Palencia
Nieto Cumplido opina que el origen de la palabra Valenzuela está en Palencia, procedencia de la familia de Tello Alonso, conquistador de Valenzuela. En las actas de las Jornadas de Historia de Valenzuela (3) se publica la bibliografía en la que basa esta opinión. En esta obra, Ricardo Córdoba de la Llave cita un documento real en el que se aparece la forma Valencihuela (3):
La primera referencia documental al nombre de la población se remonta al año 1252, cuando con motivo de la delimitación de términos entre Baena, Porcuna, Alcaudete y Albendín, se señalan una serie de topónimos entre los que se encuentra el de Valencihuela (vocablo que posteriormente sufrirá una evolución fonética hasta convertirse en Valenzuela). Por este documento, fechado el 18 de febrero de 1252, Fernando III, con motivo del pleito existente entre el maestre de la Orden de Calatrava, Ferrán Ordóñez, y los frailes de dicha Orden con el concejo de Baena sobre los términos de esta villa, Porcuna, Alcaudete y Albendín, ordenaba a su hermano Rodrigo Alfonso que tomase moros de Baena, omes buenos e fieles que fuesen sabidores de los términos por do eran, y al citado maestre Ferrán Ordóñez que eligiese otros moros procedentes de Porcuna, Alcaudete y Albendín, de forma que ambos, de conformidad con la aljama de Baena, tomaron antiguos pobladores musulmanes de todas estas localidades (Baena, Luque, Alcaudete, Porcuna y Albendín) y llevaron a cabo un amojonamiento para delimitación de términos en el que se mencionan los siguientes límites: villar del Allozo, cabeza de Lope Lopos, cabeza de Alturto, Arroyuelos, Alcornoque, Posmolar, río Salado, río Saladillo que viene de Valencihuela, carrera que viene de Valencihuela, cabeza del Fierro, carrera que viene de Porcuna, arroyo de Valencihuela, Alberiza, Forcajo donde se juntan los arroyos, arroyo al pie de la sierra entre Gimilena y Valencihuela, rostro de la Sierra, los Aljibes, la atalaya más alta entre Gimilena y Valencihuela, atalaya de Valencihuela en la heruela contra Baena, Portezuelo, molino de Bendafanin hasta el camino que va de Albendín para Castro, Albufera entre el molino de Benifanin en la cabeza de Morana, atalaya de Guevalfaro y fuente de Luacuriel. Desconocemos el origen atribuible a este nombre que, en opinión de Manuel Nieto, podría relacionarse con Palencia, zona de procedencia de la familia Téllez de Meneses a la que pertenecía Tello Alfonso.
Es poco probable que el topónimo Valenzuela pueda proceder del término Palencia, ya queel documento anterior está fechado poco tiempo después de la toma de Valenzuela y no podría evolucionar tan rápido de Palencihuela a Valencihuela.
El autor del manuscrito Origen de la Casa Valenzuela reproduce el extracto de un documento real en el que Fernando III afirma que Lope Sánchez "ganó a Valenzuela a los Moros" en el año 1235, aunque más abajo el genealogista agrega que "hace muy probable que haver ocupado segunda vez aquel lugar los Moros y recobrarle como se verá Tello García o Alfonso para Martín Sánchez de Castro su nieto"
Origen de la Casa Valenzuela
Origen de la Casa Valenzuela
Tomás Tamayo no menciona a Tello Alfonso en la genealogía de los señores de Valenzuela, que Ruano y De las Casas-Deza reproducen sin ningún cambio.
Tomás Tamayo
Tomás Tamayo habla de la dificultad de relatar con fidelidad la historia de un linaje menor:
En estas cosas de la
antigüedad donde se cuidaba mas de la lanza, que de la pluma; es mas
facil dar, que responder con firmeza; y asi es fuerza ayudar la
tradicion con la conjetura, y hacer alucion y conbinacion de algunos
lugares sueltos, como los citados, en que es exemplo de aquellos
tiempos cencillos, la confusión que hallamos aun en las
descendencias Reales; pues de persona tan grande como el Conde Don
Enrrique, cepa de los Reyes de Portugal, hasta Manuel Sosa Faria en
su epitome no se dio claridad cierta del linaje de tan gran
Príncipe, y asi en los que fueron menores, lo mas que se puede es
ajustarnos a la comun tradicion, y a los manuscritos de librerias
autenticas, que son los materiales de que se componen estas memorias
de sucesiones.
Es tan grande la dificultad que incluso se confunde en la sucesión de los reyes Fernando II y Fernando III, nombrándolos padre e hijo si tener en cuenta a Alfonso IX, padre de Fernando III y sucesor de Fernando II.
Mapa geográfico de la villa de Baena (1820-23), con el Monte Horquera, situado al suroeste del término de Baena, será el origen del término municipal de Nueva Carteya. Valenzuela está incluida en el término de Baena.
Repartimiento de paja y utensilios
Libro de Quintas de 1846
Mapa de Córdoba. 1953
Cría caballar. 1861
Mapa de la provincia de Córdoba. 1864
Mapa de la provincia de Córdoba. 1864
Mapa de la provincia de Córdoba dibujado por Benito Chías durante el Sexenio Revolucionario (1868-74). El escudo provincial lleva la torre almenada
Mapa de la provincia de Córdoba. 1875
Atlas de Emilio Valverde Arias. 1877
1881
1901
Mapa de la provincia de Córdoba dibujado por Benito Chías. Sin año de impresión
La fotografía siguiente muestra seis postales navideñas (christmas) publicadas por la Asociación de Pintores con la Boca y con el Pie. En los años sesenta, su llegada a la cartería, junto con la de los almanaques de la Caja Postal, significaba el anuncio de la Navidad y un aumento considerable de correspondencia y paquetes. En muchos casos, familiares y amigos aprovechaban la felicitación navideña para contar lo ocurrido durante todo el año.
Durante el resto del año, la carta seguía siendo el medio de comunicación más empleado, debido al coste inasequible del teléfono, su escasez de abonados y las deficiencias de la red. Pero su uso chocaba con un índice muy alto de analfabetismo: en la entrega de envíos que necesitaban la firma del destinatario había que recurrir en muchos casos a la firma con su huella dactilar o a la rúbrica de una persona autorizada, normalmente, un niño, además muchas cartas eran leídas o escritas por vecinos de los interesados. Para luchar contra esta deficiencia, en 1963 se organiza la Campaña Nacional contra el analfabetismo, que en Correos se refleja en la recepción de una gran cantidad de ejemplares del periódico ALBA, recurso de apoyo para el aprendizaje de la lectura.
El volumen de la correspondencia comercial se semejaba al de la privada. Los momentos de mayor incremento eran los de final de las cosechas, cuando los bancos comunicaban el ingreso del importe de la producción.
Algo menor era la cantidad de cartas dirigidas a instituciones oficiales: Ayuntamiento, Parroquia, Guardia Civil y Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos.
(1)
A partir de la Transición, Correos colabora en las elecciones facilitando las instrucciones y remitiendo los sobres con el voto a las Juntas Electorales. Durante la Restauración y la II República había participado recibiendo y enviando documentos electorales. Su intervención durante el Franquismo se reduce al reparto de escasos sobres de propaganda de los candidatos preseleccionados para las elecciones de procuradores a Cortes por el Tercio Familiar.
En cuanto a los impresos, dominaba la publicidad de laboratorios dirigida a los médicos. Le seguían los periódicos ABC de Madrid (4 o 5 ejemplares), CÓRDOBA (3 o 4 e.), JAÉN (1 e.), MARCA (1 e.), DICEN (1 e.) –diario deportivo de Barcelona– e INFORMACIONES (1 e.); las revistas AMA (1 e.), CLUB FÉMINA (1 e.), ONDAS (1 e.), una publicación sobre música pop (1 e.), una revista para jóvenes (1 e.), TBO (1 e.), Selecciones del READER'S DIGEST (2 o 3 e.), CUADERNOS PARA EL DIÁLOGO (1 e.), LA GACETA LITERARIA (1 e.), SÁBADO GRÁFICO (1 e.) y DÍGAME (2 o 3 e.) –semanario taurino–; las profesionales de Educación (2 o 3 e.), Guardia Civil (5 o 6 e.) y Correos (un ejemplar de dos revistas); boletines oficiales del Estado (1 e.) y la Provincia (2 e.); publicidad de libros y catálogos comerciales, y algunas publicaciones religiosas. Entre estas últimas estaban EL PROMOTOR ( de 20 a 30 ejemplares), EL BUEN AMIGO (unos 100 e.), EL MENSAJERO (1 o 2 e.), MUNDO NEGRO (1 e.), ANALES DE LA SANTA INFANCIA (1 e.), EL PASIONARIO (4 o 5 e.), VIDA NUEVA (2 e.), EL ADALID SERÁFICO (1 e.), ECCLESIA (1 e.) SANTA RITA (1 e.) y HOSANNA (1 e.), de las cuales, las dos primeras la repartían los corresponsales, y las restantes las recibían los directamente los suscriptores, amén de los impresos enviados por congregaciones pidiendo dinero para mantener seminarios o sufragar procesos de beatificación.
Se recibieron envíos masivos de impresos con motivo del Referéndum sobre la Ley Orgánica del Estado el 14 de diciembre de 1966, una campaña promovida por un padre capuchino contra el libro Un millón de muertos de Gironella*, la publicación de una revista especial pro Ciudad de San Juan de Dios en 1968/9, el lanzamiento de la enciclopedia Monitor (sobre el año 1965), el relanzamiento del diario EL ALCÁZAR en 1968 y la aprobación de la Constitución el 6 de diciembre de 1978.
En el apartado de pagos contra reembolso destacaban los de las academias de enseñanza por correspondencia (CEAC, CCC, Instituto Americano y Escuela Radio Maymo –esta última formó a varios técnicos en radio y televisión– ), lotería de los falleros, recibos de seguros, documentos solicitados a través de gestorías (licencias de caza, certificados de penales...), libros, plazos de uniformes y artículos de los catálogos de venta por correspondencia.
(2)
El pago de suscripciones se solía hacer por giro postal, un medio más económico que el reembolso. El primer sistema también se empleaba para enviar dinero a los soldados y estudiantes. Los giros recibidos procedían de mutualidades que pagaban algunas pensiones (la mayoría de las pensiones se recibían por otro procedimiento); ayudas de emigrantes a los familiares que seguían viviendo en Valenzuela, y remesas de emigrantes en el extranjero.
El peso de los paquetes no podía exceder de dos kilos. Los recibidos contenían libros, material de papelería y regalos –sobre todo en Navidad–. Los enviados, como en el caso de los giros, iban destinados a soldados y estudiantes.
Un último servicio de la cartería era su colaboración con la Caja Postal. A pesar de la lentitud de sus prestaciones (había que mandar a Baena la libreta junto a la solicitud de ingreso o reintegro y esperar al día siguiente la anotación o el dinero) tenía la ventaja de que se podía operar con la misma cartilla en toda España.
*El sacerdote afirmaba en la octavilla que igualar a los muertos de los dos bandos era como destruir todos los monumentos funerarios erigidos a los de los vencedores. La descripción de la destrucción era tan gráfica que fue mal entendida por el Cabo interpretando que ese era el objetivo del escrito, y mandó retener todas las cartas que quedaban por repartir.
Transporte
Hasta la construcción de la carretera a Baena y la implantación de una línea de viajeros al principio del siglo XX, el traslado de la correspondencia lo realizaban los peatones o valijeros. En la segunda mitad se encargan de este servicio las empresas concesionarias del transporte de viajeros a Baena y Porcuna, que recogían las sacas por la mañana y las entregaban por la tarde. Además, durante los años sesenta y setenta hubo otros servicios de recepción y envío a Baena en el coche de mediodía. Al principio de los años ochenta se empezó a ingresar y reintegrar el dinero de los giros y reembolsos en una cuenta de la Caja de Ahorros de Córdoba. Actualmente la correspondencia se transporta en una furgoneta de Correos.
Diccionario de la RAE
1845-50
(3)
(4)
(5)
(6)
(7)
Itinerarios
En el recorte del Diccionario de Madoz vemos que la correspondencia se recibía de Baena a través de valijero.
(8)
En los dos recortes aparecen los itinerarios que debe seguir la correspondencia desde la Administración de Córdoba hasta Valenzuela. En esa época (1860-1861) todavía no se había tendido ninguna línea férrea en la provincia de Córdoba.
(9)
En las dos imágenes siguientes se indica el itinerario que sigue la correspondencia desde Córdoba y Málaga hasta Valenzuela: estación de Montilla, estafeta de Montilla, estafeta de Baena y Valenzuela.
(10)
(10)
En 1971 (11), la correspondencia que se envía a Baena sigue su recorrido por la línea férrea Linares-Puente Genil o por la carretera Granada-Córdoba.
La que va a Porcuna continúa por carretera a Jaén o a Villa del Río, donde enlaza con los trenes que van a Madrid o a Cádiz.
(12)
Muchas veces fallaba la sincronización de los medios de transporte y la correspondencia se retrasaba. Otras veces coincidían los enlaces y las envíos llegaban muy puntuales: el periódico matutino JAÉN llegaba a mediodía a Valenzuela cuando el tiempo medio de recepción del correo de las provincias de Córdoba y Jaén era de un día. Otra causa de los errores era la confusión con Venezuela, Valenzuela de Calatrava, Valenzuela y Llanadas y la base aérea Valenzuela de Zaragoza (una carta tardo medio año en llegar desde Santiago de Calatrava a Valenzuela porque había pasado por Venezuela).
(13)
Personal
En el Interrogatorio General del Catastro de Ensenada (1754) solo se menciona el correo cuando afirman que una parte de los propios se destina a pagar "portes de cartas".
(14)
La noticia concede el grado de administrador de correos de Valenzuela a un carlista capturado en el término de Montoro, aunque en los nombramientos posteriores aparecen los términos "cartero" y "peatón".
Hemos visto en un recorte anterior que el peatónera un licenciado del ejército (1884) y en otro que es nombrado por el Ministerio de la Guerra (1893). En cambio, en el año 1904 la designación se resuelve con una subasta. En 1905, el empleo de cartero se asignaba a sargentos, cabos o soldados licenciados –este debería de ser el orden de preferencia para optar por la plaza– .
El sueldo del peatón en 1893 era de 700 pesetas al año. En 1904 se subasta el servicio de peatón de Baena a Valenzuela con el tipo máximo de 1200 pesetas. El de cartero bajaba a 100 pesetas anuales en 1905 –en 1915 el jornal medio agrícola de la provincia de Córdoba era de 2,2 pesetas (15)–.
(16)
(17)
(18)
(19)
En 1935 la retribución anual sube de 500 a 1642,50 pesetas –el jornal agrícola de Córdoba eran 5,9 pesetas en 1931 (13)– y se le reconocen 7 horas de trabajo diarias. A principios de los sesenta la denominación pasó a ser agente postal, con un sueldo que no llegaba al salario mínimo. En 1969, con Tomás Garicano Goñi como nuevo ministro de la Gobernación, igualan el sueldo al salario mínimo y abonan una cantidad por el alquiler del local. En 1980 mi padre pasa de empleado a funcionario. Actualmente los carteros son personal laboral fijo.
A mediados de los años sesenta nombran a un auxiliar de reparto (Manolito) que estuvo trabajando hasta finales de los setenta, cuando fue despedido por el descenso en el volumen de correspondencia producido por la disminución demográfica.
El trabajo en la cartería estaba repartido a largo de todo el día. La jornada comenzaba con la entrega de las sacas a los cobradores o conductores de los coches de línea, continuaba a las nueve con el reparto del correo ordinario y seguía toda la mañana con la entrega de certificados y giros en la plaza o en la tienda a los destinatarios que pasaban por el centro del pueblo, A la una y medía llegaba el correo en el coche de línea de Baena, se clasificaban las cartas recibidas y se "mataban" las recogidas en los buzones de la plaza y de la cartería para que salieran a las dos para Baena. Por la tarde se repartían los certificados y giros que quedaban sin entregar y a las ocho se volvía a recoger las sacas, se hacía el "apartado", se preparaban los envíos de certificados y giros, y se "mataban" las cartas para dejar preparadas las sacas. Desde las ocho, además de clasificar las cartas se entregaba la correspondencia del Ayuntamiento y la Guardia Civil a los agentes que venían a buscarla y la de los que venían a preguntar por la ventana. En el trabajo participaba toda la familia: durante todo el día podían venir a recoger paquetes a la casa-cartería los vecinos y a retirar las cartas los habitantes de los cortijos, los feriantes y los trabajadores de los circos. En ocasiones, si veía la luz encendida podía venir alguien, normalmente un guardia civil, a última hora para entregar una carta. Las tardes libres mis primos y yo repartíamos certificados y giros. Desde la jubilación de mi padre la oficina está en el edificio del Ayuntamiento.
Sellos
Los primeros sellos postales españoles fueron emitidos el 1 de enero de 1850 por Correos. Tenían el perfil de Isabel II, siguiendo el modelo de los emitidos en Inglaterra diez años antes. Anteriormente pagaba el envío el destinatario cuando lo recibía.
(20)
En las imágenes siguientes vemos que a dos vecinos de Valenzuela les detienen una carta por falta de franqueo o por omitir la dirección. A la oficina del pueblo llegaban algunas cartas sin sellos con la estampación de Tasa y la cantidad a pagar: el doble de la tarifa.
(21)
En 1959, los territorios de Guinea Española, Sáhara Español e Ifni son declarados provincias españolas. Guinea se transforma en dos provincias: Rio Muni, territorio continental, y Fernando Poo, insular. A partir de ese año, los sellos llevarán estampada la palabra "España".
Como consecuencia de las continuas riadas del río Turia en Valencia, el Gobierno, en 1963, decidió desviar el cauce cruzando la Huerta de Valencia. Sufragaron el coste la Diputación, el Gobierno y el Ayuntamiento. Para la parte de este último se estableció que todas las cartas y tarjetas postales que se remitieran desde Valencia debían llevar un sello adicional de 25 céntimos.
En 1969 subió la tarifa. El franqueo mínimo de las cartas subió de 1 a 1,50 pesetas para subvencionar las empresas que se crearon en el Campo de Gibraltar para reducir el paro producido por el cierre de la verja (22).
De vez en cuando venían algunas cartas del extranjero. En sus sellos venía el nombre del país de procedencia, que se podía deducir aunque venía escrito en su idioma menos en los procedentes de Alemania (como las quelas mandaba mi tío Juan Manuel) que tenían la leyenda Deutsche Bundespost. Ahora cada vez que oigo Bundesliga, Bundestag o Deutsche Bank recuerdo los sellos alemanes.
Distritos y códigos postales
Los sobres que venían de Alemania tenían otro detalle distinto en el remite: un número junto al nombre de la localidad. En las revistas de Correos se explicaba que estas cifras servían para automatizar la clasificación de la correspondencia. La mecanización de Correos se inicia en España con la implantación de los distritos postales de Madrid y Barcelona, a los que más tarde se agregó Valencia. En la cartería había unos folletos para consultar el correspondía a cada calle de estas ciudades (el de mis tíos era el número17 de Madrid).
De 1985 hasta 1987 fueron introduciendo los códigos postales de todas las localidades españolas. A Valenzuela le corresponde el 14670.
Diálogo postal, vídeo y estrofa
(23)
A solas con tu lámpara.
Bordas junto al jazmín del patio. Hoy no hay carta.
En la noticia (1) se menciona la ley de 1908, relativa a los beneficios que otorga el Estado a los pueblos mayores de 2000 habitantes para la instalación del telégrafo o teléfono.
En la obra TELÉGRAFOS. Un relato de su travesía centenaria (2) se alude a un proyecto de ley, presentado en 1908, que «pretendía llevar el telégrafo o el teléfono a cargo del Estado a los pueblos de todo el territorio nacional, aunque admitía que aún quedarían muchos que seguirían "careciendo de los referidos servicios"». Aunque el proyecto no llegó a ser aprobado por el Parlamento
(3)
Hasta 1923 no se emprende la construcción del tendido telegráfico (4).
(4)
El sistema telegráfico era una mezcla de telégrafo y teléfono. Los mensajes, telefonemas, se transmitían oralmente por la línea de telégrafos (5). Después de la instalación del teléfono continuó este método al ser anulada la línea telegráfica. Exteriormente se distinguían de los telegramas normales en que estos eran azules y la dirección estaba escrita en tiras blancas pegadas al papel. A pesar de esto, algunos telegramas llegaban en la saca del correo porque desde la oficina de Telégrafos de Baena no llamaban por teléfono para transmitir el mensaje.
El uso de telegramas se limitaba en los primeros años a las comunicaciones oficiales y cuando se extendió al uso privado casi siempre se asociaba a las malas noticias.
(6)
Esponsales del telegrafista
(7)
Telégrafos de Córdoba avisa de que admite servicio privado directo para las estación de Valenzuela. Es algo extraño porque se publicó en Córdoba, ocupada por las tropas rebeldes, en agosto de 1936 cuando Valenzuela seguía en la zona republicana. No obstante, existía un servicio postal entre las dos zonas a través de la Cruz Roja (mis abuelos pudieron mandar algún mensaje a mi tío, que se encontraba en otra zona)
En los primeros años de la década de los 50, Telefónica tiende la línea Porcuna-Valenzuela e instala una centralita en un local del antiguo cuartel de la Guardia Civil situado en la calle Feria. El locutorio permanecería hasta finales de los años ochenta (o principios de los noventa), cuando construyen una antena en la ladera del Cerro Boyero. Telefónica sustituyó a finales de los sesenta la línea de Porcuna por otra que conectaba con Cañete.
La segunda torre fue construida por Telefónica
Durante cuarenta años, para llamar había que hacerlo a través de operadora, que conectaba rápidamente si la llamada era local o te hacía esperar un tiempo hasta que la línea estuviera disponible si era una "conferencia" (llamada interurbana).
El conjunto de abonados era muy reducido. Lo formaban los organismos oficiales, algunos comerciantes, representantes y familias más pudientes. Las llamadas locales estaban incluidas en la mensualidad. Los no abonados llamaban desde una cabina del local de Telefónica, desde la casa de un vecino o desde el bar que tenía teléfono (al final de la llamada te decían el importe de la conferencia, que pagabas a la operadora, al vecino o a Martinillo). Para llamar desde fuera a Valenzuela, había que pedir una conferencia. Si el destinatario no tenía teléfono podías llamar a casa de un vecino, que avisaba cuando recibía la llamada, o enviar un "aviso de conferencia" (1), una especie de telegrama en el que se comunicaba la hora en que se iba a realizar para que el receptor pudiera ir al locutorio. Cuando se generalizaron las cabinas telefónicas que admitían llamadas interurbanas, cuando llamabas a Valenzuela, había que decir el número de cabina a la operadora y esperar a que te dieran línea con la centralita de Valenzuela, acción que podía provocar una discusión con los usuarios que estaban esperando fuera.
A principios de este siglo, Amena construye otra antena para móviles junto a la ermita del Calvario (intentaron construirla delante). Actualmente la comparten Vodafone y Orange (2).
El año pasado comenzaron a montar la red de fibra óptica,