domingo, 22 de septiembre de 2019

Virgen de la Aurora

Recortes de la 
Revista Mariana : publicación mensual con censura eclesiástica. Dedicada a fomentar la devoción a la Santísima Virgen Año III Número 27 - 1925 noviembre
Página 11









Poesía de Pablo García Baena


"Por entre el sueño yerran voces de madrugada.
Pasan los muñidores del Rosario cantando
'La campana de la Aurora suena, si no te levantas por tu voluntad...'
Huele el alba a tabaco, a aguardiente y a cera"

Artículos de Ricardo Molina con el seudónimo Eugenio Solís


Hemeroteca del Archivo Municipal de Córdoba
Pueblos--> Valenzuela
25/12/1959
Los campanilleros de Valenzuela


   Hace treinta años estaban de moda las canciones de los campanilleros. La radio y los discos atormentaban con los populares “campanilleros cantados por la Niña de la Puebla, que en aquella época era estimada como una única estrella del cante. Todavía resonaban en la atmósfera musical española ecos y jirones de la “Copla andaluza”, y esas colombianas, milongas y fandanguillos de Pepe Marchena que hoy nos producen horror en su empalagoso y vulgar “gachonismo”. Eran los tiempos triunfales del cante “payo”, como consecuencia del influjo de don Antonio Chacón. El buen cante, el cante puro, viril, dramático, vivía en penumbra, refugiado en Manuel Torres, la Niña de los Peines, Tomás Pavón, los grandes maestros gitanos.

   Hoy, después de tantos años, a pesar del descrédito que para los populares campanilleros, significó la canción de la Niña de la Puebla, canción de tan baja calidad y tan insulsa como las de Juanito Valderrama; hoy, repito a pesar de todo, cuando oímos el cante de los campanilleros sevillanos de Bormujos o de los cordobeses de Valenzuela, sentimos que nos cautivan, que nos conquistan con su viejo arte tradicional. Es que lo verdaderamente popular nunca envejece ni cae en lo vulgar. Lo vulgar no es nunca obra del pueblo. Lo es más bien de la burguesía que en su afán por superar lo folklórico crea una “hybris” o mixtura, de la que nuestras zarzuelas, producto netamente burgués son un buen exponente.

   Hace más de diez años que no oigo los campanilleros de Valenzuela, pero su recuerdo pervive en mí imborrable. Yo tuve noticia de ellos y noticia entusiasta, por el pintor Ginés Liébana, cuya sensibilidad exquisita estimé siempre como brújula artística. Y un buen día en diciembre, me planté en Valenzuela. Tuve la suerte de oírlos:


Es María la fuente de gracia

que tiene los caños de fino metal”.

   Coplas marianas y navideñas, interpretadas con gracia inimitable, de un sabor inextinguible y de una piedad sencilla y conmovedora. Música elemental, reiterativa, dulce y fresca, jugada con violines, guitarras, campanillas, triángulos y panderas; canto a una voz, sin alardes pretenciosos como los que ostentan lamentablememte los campanilleros de Bormujos en su reciente grabación, donde para dar más tono a las coplas adulteran la primitiva sencillez descomponiendo la voz única cantada por el coro en varias voces. ¿Polifonía popular andaluza? Eso nos sabe a orfeones vasco-navarros, pero no a Sevilla?


   En las vísperas de la estruendosa y agamberrada Nochebuena cordobesa –de la capital— ante la inminente amenaza del griterío y alboroto populachero, pensamos con nostalgia aquellas admirables agrupaciones folklóricas de la provincia. Pensamos con envidia en la Nochebuena íntima, ingenua, familiar de los pueblos. En las cocinas camperas; en las chimeneas donde arde un fuego vivo y fragante; en la gran noche estrellada que diríase precipitarse sobre el pueblo, en la recogida misa del gallo; en la ruda y simple devoción campesina; en todas las cosas, que son el polo opuesto de lo que en las grandes ciudades nos espera, encontramos depositados los sedimentos áureos de veinte siglos de cristiandad andaluza Valenzuela, como Castro del Río, Montilla, y Lucena, aún mantiene, o mantenía hace pocos años, la hermosa tradición cordobesa de los campanilleros, que en su autenticidad folklórica –letra y música autóctonas— son un islote de gracia, un oasis de buen gusto y de emotividad en el árido desierto de los ruidos navideños.

 

12/5/1954

20/12/1954


El Folklore mariano de Valenzuela
Que Andalucía es la tierra, de María Santísima, a la vista está. Si realizamos un itinerario por nuestros pueblos y nos fuéramos deteniendo en sus iglesias ermitas, nos encontraríamos con que en toda o en casi todas tal o cual advocación de la Virgen es objeto invariable de culto especial. Si los visitamos en Semana Santa, probaremos que la culminación del fervor popular tiene lugar el el momento en que el "paso" de una Virgen (la Soledad, los Dolores, la Amargura, etc.) desfila entre la apretada muchedumbre. Las romerías, son marianas. (La cordobesa de San Álvaro y el Cristo de Santo Domingo es una excepción que equilibra la de Nuestra Señora la Purísima Concepción de Linares). Los viejos fanales, de tan evocadora gracia, protegen con su curvo cristal, imágenes de Nuestra Señora, con preferencia. En pocos sitios del mundo puede comprobarse tan bien como en Andalucía la ancestral devoción del pueblo a la Santa Madre de Dios: Nuestra Señora de la Cabeza Nuestra Señora de la Sierra, Nuestra Señora de Araceli, La Virgen del Rocío... Cada provincia, cada comarca, cada localidad rinde especial veneración a cada advocación de María Santísima.
El folclore que brota del corazón del pueblo y proclama al son de la guitarra lo que hay dentro de él, es portavoz del fervor mariano andaluz. Incluso las coplas profanas proclaman amor a María. Todos hemos oído cantar aquellas tradicionales letras de la campiña a la Virgen de Araceli. Rasgan la guitarra por malagueñas, con indefinible desgaire que sabe a pereza oriental y a ritmo de la ola en la costa del sol. Sale una voz, cantando por fandangos de Cabra o de Lucena y su letra es una oración donde se ofrece la casa a la Virgen para que en ella se aloje como una Reina mientras le acaben su camarín los albañiles. O bien:
"Si te llamas Araceli
no llores ni tengas pena,
porque Araceli se llama
la patrona de Lucena.
Pero en Valenzuela, ademas de cantarla por fandangos, la alaban como en parte alguna acaso con el Rosario de la Aurora. ¡Qué aroma de vieja y pura cristiandad trasciende! El Rosario de la Aurora tal como lo interpretan tos populares campanilleros de Valenzuela es un espectáculo digno de la pluma de un Francis Jammes.
Parra trasmitir su emoción no hay otro lenguaje que el verso la poesía, una poesía ingenua y sabia a un tiempo, inocente y purísima, pero consciente de su propia ano inocencia, tal como la del autor de loes "Geórgicas Cristianas" o del "Toque de Alba al Toque del Angelus".
Conservo pliego de papel de barba atiborrado de coplas que cantan a la Virgen los Campanilleros dé Valenzuela. Fue un regalo de Liébana. Elegir entre esas letras es imposible. Todas son a cual más hermosa. Unas intentan resumir la historia de la Virgen, otras son un piropo andaluz lleno de respeto y de amor a Nuestra Señora; otras son encantadora y espontánea poesía. Pero las "letras" no hablan aunque dicen muchas cosas. Hay que oirlas en "su propia salsa",esto es cantás:

"Es María la fuente de gracia
que tiene los caños de fino metal.
Al sediento que de ella bebiere
la misericordia no le ha de faltar.

Fuente de aguadús
que al enfermo y al triste le ofrece
sus aguas preciosas que dan la salud".
Salud de los enfermos y alegría de los tristes es Maria en esta inspirada canción. Su gracia es leve, sencilla y natural como la del agua ¡Y qué precioso acierto al llamarte “fuente de aguadús”! Cuando la oí por vez primera, me pasó lo que a Alfonso Reyes al leer en Tirso la palabra "verdegay" Sentí toda la fascinación del inefable lenguaje popular,
¿ Cuándo se oirá en Andalucía, en Córdoba, una institución folklórica seria que recoja, estudie y salve de la inminente muerte futura estos volanderos fragmentos del alma andaluza?
Eugenio Solís

16/12/1964




Las viejas coplas de los hermanos de la Aurora de Valenzuela

El folklorista, el costumbrista, el etnógrafo, tienen mucha tarea por delante. Sin salir del dominio provincial cordobés hay materia a recoger y estudiar para muchos y durante mucho tiempo, Tradiciones zozobrantes a medio desaparecer; costumbres viejas encalladas; hábitos metamorfoseados pero supervivientes tras engañosa máscara, esperan y vegetan dispersos por el área provincial cordobesa.
Aquí tenemos Valenzuela y sus arcaicas coplas marianas que los campanilleros de antaño entonaban en las frías madrugadas otoñales por las calles desiertas Ose. ¿Quién las recogerá si no lo hacemos nosotros? No se busque en estás "letras" primores literarios ni profundos conceptos: Simplicidad e alborada, espontaneidad de flor campesina, gracia de golondrina o de ira. ¿Qué dicen, heraldos del alba, los viejos cantores? ¿Qué cantan los mozos del pueblo a la madre de Dios?
Para satisfacer la curiosidad del lector y para conservar estas coplas, no dejaremos pasar la ocasión recoger algunas, tal como todavía perduran al la memoria del pueblo.

"En el nombre del Padre y del Hijo
y Espíritu Santo principio a cantar
Necesito el auxilio y la gracia
de esta Virgen pura para comenzar.

"Lo primero que has de hacer cristiano
cuando te levantes con fé y devoción;
    – ¡Sea por siempre bendito, alabado
    y reverenciado el Hijo de Dios!
"Es María la que nos ampara
y por eso vamos con tanto fervor
publicando a voces esta Reina
y el poder tan grande que le ha dado Dios.

"Los hermanos de la Santa Aurora
por calles y plazas salen a muñir
No le temen al frío ni al agua
ni a las malas noches que pasan por ti.

"Es María la fuente de gracia
que tiene los caños de un fino metal.
El sediento que en ella bebiere
la misericordia no le ha de faltar.

"Padre Nuestro que estás en el cielo
y santificado tu nombres feliz,
vénganos el tu reino y líbranos
de las tentaciones del Dragón sutil.

"Es María la fuente de gracia
donde los cristianos bajan a beber
aquel agua clara y viviente
que con eficacia aplaca la sed.

"Estás acostado
contémplate muerto,
que enterrado estás y la cama "tiés" por sepultura
las ropas en tierra, requiescat in pax.

"Estás acostado
si no te alevantas por tu flojedad
por gozar el calor de la cama
mira no se vuelva calor infernal.

"Estaba la Aurora en su adoratoria
haciendo oración
por la puerta se le ha entrado un Ángel
vestido de blanco que parece un sol.
"Es María la caña de trigo
San José la espiga y el Niño la flor
y el Espíritu Santo es el grano
que allí está encerrado por obra de Dios.

"Sacra Emperatriz por la muerte
y pasión de tu Hijo
que el Señor nos libre del Dragón sutil

"Si la Aurora entrara en tu cuarto
digo que quedarás absorto
de ver una luz en tu oscuro aposento
y un Sol tan brillante al amanecer.

"Alegraos Sagrada Princesa
pues ya he dado vueltas por tódo el lugar
dando voces a los pecadores
que el Santo Rosado vengan a rezar.

¡"Que vamos allá!
a rezarle el Rosario a la Aurora
y a las Tres Personas de la Trinidad.

Fotografía de El Vinagorro

 

Intervención de Antonio Melero en el programa Tal como somos

 


Vivir. Carta de  Ginés Liébana

Cordópolis. 1 de enero de 2023

 Yo nací antes de nacer. Parece una ironía. Llegué a Córdoba con seis años. Lo que yo pasé antes de llegar a Córdoba es muy largo, pero que muy largo. En mi lejana infancia intervino mucho la boca. Ella era la puerta a la existencia y la sensualidad. Hay cosas de la infancia que no puedo decir porque siendo orgánicas son bellas. Yo lo intuí todo. En Valenzuela eran los hombres los que rezaban el Rosario de la Aurora. Yo los escuchaba, con sus voces duras rezando de aquella manera, que no eran rezos susurrantes, sino rezos fuertes. A mí se me han quedado esas voces en la memoria. Yo lo recuerdo, debido a una atención especial que yo ponía a todo.

Eran unas voces violentas que asustaban a los niños, pero a mí me despertó una cosa insólita por esa atención mía. Se me ha quedado en el recuerdo el olor a aguardiente seco tan característico de aquellas mañanas, cuando los hombres salían a rezar –porque rezar es cosa de hombres– de una forma tan bestia y delicada a la vez

sábado, 20 de julio de 2019

Ferrocarriles

Málaga-Andújar

    La construcción de esta vía fue solo una opción entre las tres que tenían las diferentes compañías (1) que tuvieron la concesión del enlace de Málaga con el Valle del Guadalquivir. 

   La primera, que recorría los términos de Casariche, Herrera, La Carlota y enlazaba con la vía Córdoba-Sevilla en Almodóvar, fue desechada por el Gobierno, que prefería que discurriera "por las poblaciones más productoras de la provincia de Córdoba", a pesar de que la longitud total del ferrocarril Málaga-Almodóvar era de 179 km. 

   La segunda pasaba por Casariche, Puente Genil (Puente de Don Gonzalo), Montilla y Aguilar (El informe las sitúa en ese orden). La empresa se quejaba de que "estas últimas ciudades, sin embargo, quedan siempre a 8 y 10 kilómetros respectivamente distantes del camino, a pesar de los costosísimos trabajos que exijian sacrificios poco en armonía con un resultado menos incomplejo".

La tercera, que se desviaba en Benamejí con dirección a Andújar (pasando por Valenzuela),  tenía para el consejo de la compañía "muy grandes esperanzas, por el cual se atraían a Málaga los productos agrícolas de la parte mas fértil de Andalucía, junto con los abundantes y ricos minerales de Sierra Morena". Además, tenía la ventaja de que se aproximaba al interior de España, puesto que la longitud total del trazado Málaga-Andújar era de 229 km frente a los 300 que tenía pasando por Córdoba. En su exclusión por la empresa pesaron el coste más elevado de su construcción y "la traída a Málaga de los carbones minerales de Bélmez y Espiel". 
  
El trayecto que se inauguró (2) finalmente  en 1865, fue el que pasaba por los términos de Aguilar y Montilla (3) .

GACETA DE LOS CAMINOS DE HIERRO,2/5/1862
  Ferrocarriles Andaluces, empresa sucesora de Ferrocarril Málaga-Córdoba, terminó el trazado de la línea Linares-Puente Genil, que procuraría la salida  de minerales y aceite de la provincia de Jaén por el puerto de Málaga, uno de los objetivos que tenía el fallido trazado Málaga-Andújar. En su terminación influyó la ayuda que prestó el Gobierno para paliar el paro (4).


LA ÉPOCA. 22/05/1882


Martos-Pedro Abad
   La Jefatura de Obras Públicas de la provincia de Jaén propuso el 24 de septiembre de 1904  el trazado de un ferrocarril secundario (de vía estrecha) desde Martos a Pedro Abad, pasando por Santiago de Calatrava, Higuera de Calatrava,  Arjona, Porcuna, Lopera, Valenzuela,  Cañete y Bujalance (5). 
 

LOS TRANSPORTES FÉRREOS. 24/9/1904
   El proyecto no avanzó nada en los primeros cuatro años, pero la Ley de Ferrocarriles Secundarios de marzo de 1908 (6) dio nuevas esperanzas a esos pueblos (7). En Martos se aprueba un presupuesto extraordinario de 3.000 pesetas (8) para poder cubrir los gastos iniciales.  El proyecto dejaba la estación de Valenzuela a mucha distancia del pueblo, por lo que su representante en la reunión de pueblos cooperantes amenazó con retirarse de la comunidad. (9)

Diario de Córdoba. 10/4/1908
   En 1910 el marqués de Acapulco (el empresario que montó el primer tendido eléctrico a Valenzuela) afirmó que iba a llegar a un acuerdo para "la construcción del ferrocarril de Pedro Abad a Martos, sobre la base de un nuevo proyecto eléctrico a Granada lo cual puede estar hecho para primero de año (10).


   Diecisiete años después citan el proyecto  al referirse al ferrocarril Córdoba-Puertollano, que el Gobierno estaba promoviendo por razones de estrategia militar: la nueva vía acortaría la distancia entre Madrid y el Estrecho de Gibraltar. Los habitantes de los pueblos por los que pasaría el ferrocarril Martos-Pedro Abad apoyaban que el ferrocarril con destino a Puertollano se desviara  en Pedro Abad hacia Sierra Morena para poder enlazar con los trenes de Córdoba y Madrid sin necesitar un segundo transbordo en Alcolea, que era el punto previsto por el Gobierno como inicio del nuevo trayecto. (11)

Diario de Córdoba. 12/10/1926
  Finalmente, el dia 14 de febrero de 1929 publican una noticia sobre la pérdida de unos planos del ferrocarril Villa del Río-Valenzuela. (12)
 










sábado, 6 de julio de 2019

Vías pecuarias

En el libro de Seglares del Catastro de Ensenada no hay ninguna mención a las vías pecuarias. No aparecen  ni una sola vez las palabras "cañada", "cordel", "abrevadero"  ni "colada". Sí está el término "vereda", pero con el primer significado que  le da el diccionario de la RAE: "Camino angosto, formado comúnmente por el tránsito de peatones y ganados"


Los caminos que citan como límites de las parcelas son los de Baena, Cañete, Granada, Cuadrado, Córdoba (que continúa a Santiago), La Saladilla, San Roque, Añora y Algarve. Además nombra las veredas de las Erillas, la Dehesa de los Potros y la Silera.


Catastro de Ensenada

 El Diccionario Geográfico de España de Tomás López publicó un croquis de los caminos y las distancias, pero poco detallado y con algún error.

Geografía de Tomás López





   A principios del año 1917, la Asociación general de Ganaderos del Reino reclama(1) unos antecedentes al Ayuntamiento que ya había pedido el año anterior.

El Defensor de Córdoba




   La reclamación no surtiría efecto, porque cuatro año después vuelven a solicitar(2) que "se le envíen los datos de vías pecuarias que obren en el Ayuntamiento de Valenzuela". El Ayuntamiento, formado por labradores, no tendría ningún interés en informar sobre terrenos que, hacía mucho tiempo , estaba cultivados.

El Defensor de Córdoba
   En 1954 se redacta un PROYECTO DE CLASIFICACIÓN DE VÍAS PECUARIAS,firmado por el mismo perito que rubrica el croquis incluido más abajo.

Valenzuela

PROYECTO DE CLASIFICACION DE LAS VIAS PECUARIAS

MUNICIPIO: VALENZUELA

PROVINCIA: CORDOBA

AUTOR: D. JUAN ANTONIO JIMENEZ BARREJON

AÑO: 1954

Es copia literal del Proyecto aprobado por O.M.27/02/1956

(B.O.E 05-03-1956)

DON JUAN ANTONIO JIMENEZ BARREJON, Perito Agrícola del Estado, adscrito a la Dirección General de Ganadería, tiene el honor de proponer la siguiente clasificación de las vías pecuarias existentes en el término municipal de VALENZUELA, provincia de Córdoba, formulada en virtud de Orden Superior de fecha 2 de abril del corriente año.

En la confección del presente Proyecto, se han observado cuantas disposiciones legales se desprenden del vigente Decreto-Reglamento de Vías Pecuarias de 23 de diciembre de 1944.

Han servido de base para la redacción del mismo, los datos existentes en los archivos del Servicio de Vías Pecuarias y como elemento supletorio, de acuerdo con el artículo 5º del precitado Decreto-Reglamento, la información testifical practicada en la localidad, con fecha 28 de julio del presente año 1.954.

En su virtud, el Perito que suscribe, tiene el honor de proponer la siguiente clasificación:

A) VIAS PECUARIAS NECESARIAS

1ª. CORDEL DE CORDOBA.

Entra en este término municipal procedente del de Santiago de Calatrava, por el pago del Barrancón.

Se separa por la derecha el carril del Pozo Tocino y deja a la izquierda pequeñas parcelas del pago de la Cariana, hasta llegar a las Erillas, ya en la población.

Deja el pueblo a la izquierda y siguiendo por el Palomar, va a cruzar el arroyo de la Huerta y luego la Vereda de Baena a Porcuna y la carretera.

Sale por la derecha el camino del Barraco y tomando dentro del Cordel la "Pista Militar", continúa hacia el Poniente por el eje del Camino Viejo de Córdoba, dejando a la derecha el pago Calzadilla.

Se separa por dicho lado el camino de Cañete y sigue la vía pecuaria entre los pagos de Cerrillo de Córdoba y La Cordillera a derecha e izquierda respectivamente.

Atraviesa después los Junquillos y deja por la izquierda los Terreros y por la derecha Las Albarizas, llegando a la carga de tierra, en donde se separa por la derecha la Vereda de Bujalance.

Continúa por los Pocitos a Cabeza de Vaca, dejando a la derecha, el Cuadrejón Alto, los Yesares y el Algarbejo, llegando a la divisoria del término municipal de Baena para entrar en el Descansadero de Buscavidas, que ya está fuera de esta jurisdicción de Valenzuela. Por el lado izquierdo se llega al Llano de las Palomas, de donde sale hacia el Sur el Cordel de Granada y poco después se sale del término municipal al cruzar el arroyo Carrasco, por el Puente de la Judía.

Le corresponde una anchura legal de cuarenta y cinco varas, equivalentes a treinta y siete metros con sesenta y un centímetros, y tiene un recorrido dentro del término de Valenzuela de unos seis kilómetros aproximadamente.

2ª. CORDEL DE GRANADA.

Procede del término municipal de Baena, entrando en este de Valenzuela por el "Llano Palomas" y se dirige al vértice Sur del término, sensiblemente paralelo a la divisoria con la jurisdicción de Baena.

Lleva en su interior en casi todo su recorrido la Pista Militar y cruzando el camino de Casasola, continúa por el expresado pago de Llano Palomas, hasta cruzar el camino de Covatillas y entrar en la Vega de la Casilla.

Poco después por el Villar, en donde se cruza el carril de este mismo nombre y deja a la izquierda la Saladilla y pago de las Blanquillas, hasta llegar al camino de las Puertas, que se separa por la izquierda.

Continúa su recorrido dejando a la derecha Palomares y cortijo Salado y después por este mismo lado el de Carrasco y Haza de Teresita, hasta llegar al Cortijo Playares. Pasado éste se encuentra la carretera de Baena a Porcuna, terminando en este punto la Pista Militar.

Por la izquierda quedan las Monjas y pasada la expresada carretera, sigue entre Carrasco y Cortijo de la Cruz para llegar al Descansadero del Pozo del Gitano (501) que queda limitado por este Cordel y el arroyo del Carrasco.

Poco después sale del término municipal al cruzar la Vereda de Baena a Porcuna, en la divisoria de la jurisdicción de Santiago de Calatrava.

Le corresponde una anchura legal de cuarenta y cinco varas, equivalentes a treinta y siete metros con sesenta y un centímetros, y su recorrido dentro del término municipal de Valenzuela es de unos cinco kilómetros aproximadamente.

3ª. CORDEL DE CASTRO A PORCUNA.

Entra en el término municipal de Valenzuela en el pago de "Juan Pérez" entre las parcelas de Francisco Serrano Gallardo y la de Herederos de Josefa Velasco Susin por el lado izquierdo y las de Rosa Luque Rodríguez y Antonio Sabariego Cámara, por la derecha.

Tiene muy poco recorrido dentro de la jurisdicción de Valenzuela, algo más de medio kilómetro, y pasa desde el término de Baena a Porcuna, cortando el vértice Noroeste del término municipal.

Le corresponde una anchura legal de cuarenta y cinco varas, equivalentes a treinta y siete metros con sesenta y un centímetros.

4ª. VEREDA DE BAENA A PORCUNA.

Procede del término municipal de Baena y entra en Valenzuela por el Cortijo de la Cruz, junto a la mojonera de estos términos municipales y el de Santiago de Calatrava.

Se dirige hacia el Norte y en un trayecto aproximado de unos tres kilómetros, lleva como límite por la derecha, la divisoria de Santiago de Calatrava, dejando a la izquierda las tierras de Cortijo Nuevo. Cruza la carretera de Baena a Porcuna y continúa después por el pago de las Puertas, hasta dejar por la izquierda el camino de este nombre.

Entra en el pago de Bonifá y siguiendo con la divisoria de términos por la derecha, llega a la Cruz de las Viñuelas, donde toca a la citada carretera, penetrando desde este punto con dirección al pueblo.

Se separa de la carretera por la izquierda, entre pequeñas parcelas de tierra calma y vuelve a cruzar ésta en los Llanos de Alcaire, continuando con dirección al pueblo.

Dentro de la Vereda, queda el Abrevadero de Pozo Nuevo y seguidamente se separa por la izquierda el camino de Bonifá.

En el lado izquierdo queda, junto a la Vereda, el Cementerio y frente a él se separa el camino que conduce directamente al pueblo.

Continuando la vía pecuaria entre pequeñas parcelas del pago de los Celeminas, se vuelve a cruzar la carretera muy próximo al pueblo y dejándolo a mano derecha, prosigue la Vereda hacia el Norte, sensiblemente paralela a la carretera.

Por la izquierda se separa el camino de la Marquesa y después se cruza el arroyo de la Puerta [Huerta]. Y se sigue con dirección Norte, pasa entre los pagos de Dehesa Baja y La Zorra, hasta llegar al término municipal de Porcuna, después de haberse unido con la carretera para cruzar el arroyo Saladillo por el Puente de Paradas.

Le corresponde una anchura legal de veinticinco varas, equivalentes a veinte metros con ochenta y nueve centímetros y tiene un recorrido aproximado dentro del término municipal de unos cinco kilómetros y medio.

5ª. VEREDA DE BUJALANCE.

Parte del Cordel de Castro a Porcuna dentro del término municipal de Baena y penetra en Valenzuela entre pequeñas parcelas del pago del Algarbe, que deja a derecha e izquierda, hasta llegar al Cortijo del mismo nombre, encontrándose dentro de los terrenos de la vía pecuaria el Pozo-Abrevadero del Pilarón (503).

Continúa con dirección al Este, dejando a la izquierda el asiento del Cortijo, y pasadas las tierras del mismo, cruza el arroyo del Saladillo y poco más adelante el regajo del Cuadrejón, entrando en el pago de este nombre, que deja a la izquierda y el pago de la Pililla, que queda por la derecha.

Prosigue hasta llegar a la Carga de Tierra y dejando a la derecha el Cuadrejón Alyo y Pocitos, empalma con el Cordel de Córdoba.

Le corresponde una anchura legal de veinticinco varas, equivalentes a veinte metros con ochenta y nueve centímetros y tiene una longitud aproximada de dos kilómetros y medio.

6ª. COLADA DEL ABREVADERO DE LA AÑORA.

Sale del pueblo con dirección al Sur, por la carretera de Porcuna a Baena, con anchura de ocho metros, entre pequeñas parcelas del pago Bonifá y llega al Descansadero de la Añora (504), al cual corresponde una superficie aproximada de unos mil quinientos metros cuadrados y dentro del mismo se encuentra el Pozo-Abrevadero de igual denominación.

En la actualidad se encuentra totalmente roturado y ocupado por D. Francisco Bandonado [Maldonado] Arenas.

Madrid, Año 1.954



   Durante los años sesenta siguió pasando  ganado trashumante: ovejas, después de la siega; toros, esporádicamente,  y cabras, que generalmente eran "rubias" o "malagueñas", las de la "leche barata".

  Existían tensiones entre los nuevos "propietarios" que habían ocupado las vías pecuarias cercanas con el pueblo y los vecinos, que seguían aprovechándolas para pasto de sus animales. A veces, esos labradores contrataban a una persona para vigilar la tierra y evitar su utilización. Además, los cabreros eran denunciados  por la Guardia Civil, por pasar con los rebaños por las carreteras. 

  En Cuadernos para la trashumancia (4) estudian la situación actual de la trashumancia(5) y las vías pecuarias(6).

  Se pueden consultar las de provincia en un enlace de la organización Caminos libres(7) y el mapa(8) de todas las de  Andalucía.
Relación de las vías pecuarias de Valenzuela

Mapa de las vías pecuarias de Valenzuela

Fragmentos  de un artículo publicado en Cronistas de Córdoba. XI.(9)
 N° 3. CORDEL CAÑETE DE LAS TORRES A HIGUERA DE CALATRAVA O DE CANTARERO. Anchura: treinta y siete metros, sesenta y un centímetro (37.61 mts). Recorrido por el término de dos mil doscientos cincuenta (2.250) metros aproximadamente. Dirección general de NO. a SE
Comienza en el pueblo a la salida de la Calle de la fuente. sigue a lo largo del camino de Cañete de las Torres a Valenzuela, también llamado de Los Palos, por el 'Cortijo de la Dehesilla" y el de Pozo-Mingo, ambos parcelados por el Instituto Nacional de Colonización, deja a la derecha casilla de Antonio Mata, sigue luego por el "Cortijo Meregil" y, a continuación, entra por la derecha el Cortijo del Fiscal y, por la izquierda, el de 'Peña del Pá vilo" en cuyo cortijo se separa por la izquierda del camino de Valenzuela, tomando el de Higuera de Calatrava por el cual continúa en su recorrido, llevando a derecha e izquierda el "Cortijo de Valdebenito" y luego sigue por la izquierda el de Peña de Pávilo" hasta salir al término de Porcuna, de la provincia de Jaén por el sitio "Casilla de Cerote" que queda a la derecha.
Este Cordel lleva como eje o centro en todo su recorrido el camino de Cañete de las Torres a Valenzuela y a Higuera de Calatrava lleva dentro una línea de energía eléctrica, hasta que deja el camino de Valenzuela, está detentado por los propietarios colindantes quedando para paso de los ganados la anchura del camino.
La vía pecuaria descrita denominada Vereda de Cañete a Higuera de Calatrava en la información testifical de fecha 4 de octubre de 1951, que sirve de base a estos trabajos y en el acta de la reunión con el Ayuntamiento y Hermandad Sindical se el asignó la anchura de 20.89 metros, equivalentes a 25 varas con arreglo a esta categoría, pero teniendo en cuenta que en los antecedentes existentes en el Servicio de Vías Pecuarias de los términos por donde continúa se trata del Cordel de Cantarero, por cuya categoría le corresponde la anchura de 37.61metros, equivalentes a 45 varas, se le asigna esta última anchura en este Proyecto de Clasificación.
 N° 8. VEREDA DE CÓRDOBA A VALENZUELA. Anchura, veinte metros ochenta y nueve centímetros (20.89 m.). Recorrido por el término, cuatro mil doscientos cincuenta metros (4,250 m.) aproximadamente. Dirección general: de O. a E.
Entra por el Cortijo de Aldea de Don Juan [Gil] procedente del término de Córdoba, sigue con la dirección del camino de Córdoba a Valenzuela por el "Cortijo de Mesquiteles", cruzando el arroyo de "Los Pastores", pasa por un pozo abrevadero de ganados, deja a la izquierda junto al camino dos casas del Cortijo, cruza la Vereda de Cañete a Castro del Río, sigue su recorrido por el indicado camino (actualmente desaparecido) por el "Cortijo de Puerto Alegre". cruza el Arroyo del Sendajo, sigue por el "Cortijo del Villar", limita por la derecha con la linde del Cortijo de Alcoba la Baja, línea jurisdiccional del término de Baena, sale a este término, por donde continúa hasta unirse a la Vereda de Cañete de las Torres.
Esta vía pecuaria marcha en todo su recorrido por el camino de Córdoba a Valenzuela, está completamente detentada, queda la anchura del camino a su paso por el Cortijo del Mesquiteles y por el Cortijo de Puerto Alegre y el Villas, queda una senda para paso de los ganados.



viernes, 28 de junio de 2019

Arrieros


Definiciones: 
 Arriero.- Dentro del transporte realizado con animales de carga, actividad fundamental en el antiguo régimen. Existen dos tipos de profesionales, el arriero, que es aquel que transporta géneros por encargo, y el trajinante, que transporta géneros, dedicándose a la compraventa de los mismos por cuenta propia. A pesar de esta clara diferencia desde el punto de vista teórico, en la realidad no existía el tipo puro, pues todo arriero en alguna ocasión trajina y todo trajinante a veces transporta por cuenta ajena. En la operación de La Coruña se alude a estos profesionales con el topónimo "maragatos", por ser La Maragatería una región en la que muchos de sus vecinos y moradores se emplearon en la arriería.(1)
 Cosario.- Nombre que se daba en Córdoba a los carreteros que cubrían "rutas regulares", realizando viajes periódicos de ida y vuelta entre la capital y determinados pueblos o ciudades. Los cosarios admitían todo tipo de encargos: comprar, vender, transportar, recoger, transmitir mensajes, etcétera.


Interrogatorio General del Catastro de Ensenada:
32.- Si en el pueblo hay algún tendero de paños, ropas de oro, plata y seda, lienzos, especería u otras mercadurías, médicos, cirujanos, boticarios, escribanos, arrieros, etc. y qué ganancia se regula puede tener cada uno al año.
   Las autoridades de Valenzuela respondieron (2), en 1754, al último apartado de esta pregunta que  en la villa había veintinueve arrieros y quince trajinantes (arrieros comerciantes), cincuenta y cuatro en total.  La respuesta continuaba con la relación de los nombres y las ganancias  que se le estimaban a cada uno.
   
   El total de los ganancias anuales ascendía a 215.000 reales para los arrieros y de 27.000 para los trajinantes, 242.000 reales en total.  Una cantidad superior a la producción agrícola, que era de 177.656 reales




   Estas cantidades contrastan con las de los pueblos vecinos, sobre todo con las de Santiago de Calatrava e Higuera de Calatrava que no declararon ningún arriero. El pueblo que más se le acerca es Porcuna con treinta y ocho "arrieros que traginan el camino de Madrid". Porcuna tenía novecintos treinta vecinos por trescientos cincuenta y nueve de Valenzuela.


  
  En  Cañete de las Torres, con seiscientos setenta y seis vecinos, trabajaban veintinueve arrieros. Baena con una cantidad de dos mil vecinos, que casi sextuplicaba la de Valenzuela, solo contaba con cuatro arrieros, un trajinante propietario de cien mulas y dos cosarios.


 












Siglo XIX

   A mediados de este período, Ramírez de las Casas-Deza(3) afirmaba que "los habitantes de esta villa son robustos y se dedican a la agricultura, a la arriería...". En la misma época, el Diccionario de Madoz(4) declaraba que las principales "industrias" de Valenzuela eran la agrícola y la arriería.

   La noticia siguiente(5), con fecha de 29 de diciembre de 1848, da cuenta de lo arriesgado del oficio: 
Daremos al público el catálogo de crímenes horrendos que esas hordas de foragídos han perpetrado en los términos de Luque y Valenzuela, en las mismas calles de Alcaudete, y con posterioridad en Baena, donde ha llegado la barbarie al punto de mutilar horriblemente á un arriero.
   Un anuario(6) de 1879 publica una lista de setenta y dos "transportistas" de Valenzuela. Si comparamos este número y el de habitantes con los de otros pueblos reseñados en esa publicación, vemos la importancia que seguía teniendo esta actividad en Valenzuela: 

Valenzuela, 2.200 habitantes y 72 arrieros.

Cañete, 2510 habitantes y 2 arrieros.
El Carpio, 2790 habitantes y 10 carreros.
Luque, 4.404 habitantes y ningún arriero
Adamuz, 5259 habitantes y ningún arriero.
Bujalance, 8395 habitantes y ningún arriero.
Castro del Río, 9840 habitantes y 4 arrieros.
Cabra, 13160 habitantes y 1 carro de transporte
Baena, 13302 habitantes y ningún arriero. 

   Los cuatro primeros transportistas de la lista se apellidan "Alejo". Igual que un arriero que vivía en la calle Alcázar y que trabajó hasta los años sesenta. Otro apellido conocido incluido en el anuario, que no trabajaba en la arriería,  es "Vallejo", ascendiente de casi todos los herreros de Valenzuela.




   Dentro de esta relación de transportistas se incluyen los nombres de dos cosarios(7). En un periódico se incluían los horarios de los trenes y las posadas donde se alojaban los cosarios de los diferentes pueblos.


Siglo XX

 En Valenzuela, además del conocido "Arrieritos somos...", se empleaban otros refranes como "Se pelean  los borricos y  pagan los arrieros"(8) y "Hasta que muere el arriero no se sabe de quién es la vara"(9).

   Estuvieron trabajando hasta que se mecanizó el campo. Recuerdo que acarrearon las piedras con las que reforzaron las microescuelas en los años sesenta. En el programa Tal como somos de  Canal Sur intervino un arriero vinagorro junto a Dolores, que enseñó a hacer frutajeringas; la señorita Justa, que explicó delante de una pizarra; Antonio Galán que nos enseñó la etimología del gentilicio "vinagorro, y Melero, que habló de sus amigos durante su juventud. El espacio lo presentaba Tate Montoya, que lo moderó durante los años 1992 y 1993.



 

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